Las herramientas digitales se han vuelto un arma de doble filo. Vivimos en pleno apogeo de la era digital y las ya-no-tan-nuevas tecnologías resultan fundamentales para la operación de los negocios. Esto significa empresas mejor comunicadas, con acceso a clientes de todo el mundo y trabajando de manera más efectivas ya sea en redes locales o en la nube. Sin embargo, esto también significa que son susceptibles a ciberataques.

Atacar una empresa puede tener varios propósitos, en varios casos la información es secuestrada, los ladrones se comunican con el dueño y a cambio de una fuerte suma, devuelven los datos. En otros casos, la información se utiliza para vaciar cuentas de banco, robar la identidad de los clientes o cometer fraudes fiscales utilizando las bases de datos de la empresa.

Un claro ejemplo de las consecuencias de ataques fue el hackeo a Sony en 2011. Los hechos señalan que piratas informáticos violaron la información de 77 millones de usuarios de la consola PlayStation 3, vulnerando información sensible como números de tarjetas de crédito, direcciones de hogar, nombres reales, etcétera.

Esto trajo como consecuencia la suspensión del servicio PlayStation Network durante 25 días, mientras la empresa restauraba su seguridad. Las acciones de Sony descendieron en la bolsa hasta llegar a su peor periodo en más de tres décadas y obligó a la empresa a regalar múltiples servicios así como videojuegos en compensación a sus millones de usuarios afectados.

Si un hackeo desestabiliza la economía de las empresas trasnacionales, imagina lo que puede hacer contra medianas o pequeñas empresas, sin duda arrojaría resultados desastrosos.

De acuerdo con IBM, el 62% de todos los ataques cibernéticos están dirigidos a pequeños y medianos negocios y de ellos, cerca del 60% cae en quiebra en menos de 6 meses después del ataque.

Imagina que tienes una empresa dedicada a la venta de ropa en línea y eres hackeado. Lo más simple que podría suceder es la pérdida de tu sistema, deteniendo las ventas y parando toda la actividad de tu equipo de atención al cliente. En un escenario más grave, los hackers pueden robar la información de tus clientes: Datos personales y bancarios de tus compradores pueden quedar expuestos a cualquiera, quedando tú, el dueño de la empresa, como único culpable.

Algo que debes entender es que todos están expuestos a estos sabotajes informáticos. Los gobiernos saben el riesgo que corren de sufrir ataques y cuando sucede, significa la filtración de muchos datos que conlleva a la pérdida de confianza y en ocasiones hasta capital. Si ubicamos al mismo ataque de esa magnitud contra un pequeño negocio que se encuentra en vías de crecimiento, en el peor de los escenarios podría significar la quiebra.

La mejor manera de protegerse contra estos ataques es buscar consultoría con expertos en materia de seguridad digital. Ellos analizan tu infraestructura digital en busca de posibles brechas en la seguridad para posteriormente blindarlas. Así, las bases de datos clave estarán blindadas y los equipos protegidos ante la entrada de malware o hackers.

Desde la construcción de un sitio web, hasta el desarrollo de apps y posicionamiento en buscadores requieren de la asesoría de especialistas en seguridad para que todo se haga de la manera más cuidadosa, además de contar con la opción de una solución rápida en caso de que exista una brecha de seguridad.

En Ulama Labs podemos asesorarte para verificar que en tu empresa se cumplan los estándares de seguridad digital. Si te interesa una asesoría técnica de nuestro equipo, no dudes en contactarnos con tus dudas, con todo gusto nos encargaremos de resolverlas.